Souvenirs

¿Tienes intención de decir algo más? –sus ojos se cerraron de golpe mientras trataba de recordar como respirar,estaba tan acostumbrado a dejar de hacerlo pero nunca le había faltado tanto el aire como ahora, esa manía tan idónea que tenia el otro de hacerlo olvidar su propia vida, esa manera tan exquisita de poder destruir cualquier sentido de sobrevivir, solo  había destrozado su alma, su integridad una vez mas, dolía, de la misma forma pero ya estaba tan acostumbrada a ello que parecía solo una rutina diaria, una más.-

Juliet… –Su voz era la que siempre tenia cuando pronunciaba su nombre, esa dulzura que le causaba esa mujer, la manera en la que la miraba era exactamente como la vio la primera vez. Su corazón se detuvo en un instante cuando entro aquel lugar, tan sonriente como cada noche, pero jamás se espero que todo su mundo daría vuelta,de una manera tan compleja y magnéticamente imposible de ignorar. Esa sonrisa lo cautivo, esos ojos que se fijaban directamente en sus ojos y esa manera delicada en la que hablaba tan solo para darle la bienvenida. No le quito los ojos en toda la noche, aun que hubiera podido quedar bizco simplemente no le importo, hizo todo lo que estuvo en sus manos para poder tomar a esa mujer, ella quería, la amaba de manera intensa en tan solo cuestión de segundo, no habría nada que los separara de ella, así tuviera que perder su fortuna solo por tenerla un momento.

Solo vete de una vez.. –Tomó cada cosa que le pertenecía, notando aquel aroma tan característico de el, aun así no se inmuto, ni un segundo solo se lo lanzo por sobre el pecho, y desvió la mirada al tiempo que se sentaba sobre la cama prendiendo uno de esos cigarrillos pequeños que tanto le agradaban en momento así, se limpio una que otra lagrima que había derramado como cada encuentro cuando tocaba el ritual,aquel, ese donde se despedían sin saber si volverían a estar juntos otra vez,como ese donde ella deseaba poder estar con el una completa, una desde la oscuridad hasta el día. ¿Cuántas veces soñó el poder llevar un puto y simple desayuno a la cama?

–El como siempre atrapo sus prendas y se vistió rápidamente, nunca perdiendo de vista a la chica que tenia, esa que lo mantenía vivo, que le daba lo que tanto había pedido pero que por la maldita injusticia y la alta sociedad no podría considerarla nada mas que un encuentro“social” o al menos eso es lo que siempre decía en casa.

Se acerco como cada noche y dejo un beso en su sien, uno apretado, uno que deseaba dar en sus labios pero sabia que no conseguiría aunque lo rogara, por que esa mujer que parecía tan vulnerable,tan delicada, tan dócil al momento de amar, esa mujer que se entregaba a el en cuerpo y alma cuando tenían esos adictivos momento e irremplazables, tenia un carácter impulsivo, terco y hasta frío. Solo es cuestión de verlo y intentar persuadirla, jamás.

Adiós…- Ella solo expreso aquello en el momento que sabia que no había nada mas en esa habitación que ella, su cuerpo estaba helado, apenas había logrado calzarse una bata de seda blanca,  el cuarto estaba lleno de humo,entre todo el trayecto de una cosa y la otra, el humo se había calado hasta la pequeña habitación del pequeño. El, aun sin ese aroma particular y algo molesto ya mantenía sus ojos azules abiertos, claro, esto se hacia mas seguido de lo costumbre, amaba su madre, a su cortos 6 años jamás entendió por que dejaba que alguien la hiciera llorar, no entendía por que tenia que ir a dormir temprano pero en cuestión de tiempo dejo de preguntar, solo obedecía.

Camino lentamente hasta la donde se encontraba su madre, ella, de pie junto al ventanal de su pieza con las ventanas abierta, las cortinas corridas y el maquillaje corrido, ¿Cuántas noches había sucedido igual? .-

Mère..-Susurro tallando sus ojos,casado con un leve bostezo que se libero sus labios.

Amour.. –Murmuro ella sonriente,como si nada hubiera ocurrido como si fuera en ese instante la mujer mas feliz del mundo, mundo donde todo era perfecto. – Ven a dormir conmigo ¿Si? 

–el lo sabia, el sabia que en ese momento lo único que había en su rostro era una mascara, que no había nada de brillo en sus ojos pero también sabia que no había nada mas que pudiera ser el que darle su calor, una cuantas caricias en su rostro por la noche cuando esta se sobresaltaba entre sus brazos, a sus años, a sus cortos 6 años, sabia exactamente lo que era y cual era su misión por cierto, limpiar esas lagrimas que habían en su rostro entre chillidos adormilados de su madre, su corazón se acongojaba de manera tan profunda que no se atrevía a moverse, simplemente dejaba dulces besitos en su frente, como si de esa forma, ella no notara la soledad, esa que le dejaba cada noche, alguien que simplemente no era, no  estaría, no existía, un nada. Una ilusión dentro de otra ilusión.-

Je t’aime . . Amour. –Susurro cerrando los ojos mientras acurrucaba a su tesoro entre los brazos.-

Je t’aime Mère … -


Une date spéciale

Une date spéciale

6 de octubre de 2014 a la(s) 1:23
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 El sabia que los recuerdos son lo único perpetuo en la vida, sus ojos siempre solian llenarse de ellos en estos días.. ¿cuánto tiempo ya había pasado desde que no estaba a su lado? Bueno, a decir verdad que su corazón aun resentía eso como si hubiera sido ayer. No había forma, no había manera que de que fuera y se olvidara de eso. A veces, solo a veces entraba en su habitación podía sentir el aroma de esa mujer que le había marcado toda la vida que le había enseñado lo que era ahora y nadie mas podía borrar. No hubo tampoco ninguna emoción que se comparara a esa sensación de perdida, ni romance tan cruel que pudiera haber hecho que su mente tuviera una nueva cicatriz. Por que tampoco podía negarse que se metió en mucho de todo para poder apaciguar un tanto ese dolor, y aun que no es capaz de arrepentirse de nada tampoco fue capaz de obviar lo que era obvio. Una madre, es y será el único hogar para su hijo.

–Seis años, Juliet .-susurro mientras se sentaba a un costado de su tumba, su ropa siempre era diferente cada vez, no venia todo el tiempo, por que su corazón se destrozaba un poco más cada vez. No había manera de poder superarlo y es la gran enseñanza de su vida “nada es para siempre” Pero dure lo que dure, hay que vivirlo como si fuera lo ultimo que existe en esta vida. Su mirada era sombría y no había rastro de una sonrisa en sus labios, sus ojos brillaban al borde de una lagrima, mientras que el dolor en el pecho aun era tan resiente, vivo, quemaba todo lo que había ahí, le costo un poco mas de unos segundo antes de volver a pronunciar otra palabra.-

–¿Cómo estás? Se que la ultima vez solo dije tonterías, no debí.. –..Una fingida sonrisa se asomo en sus labios aun con su inferior temblando ante la conmoción que le provocaba el no soltar una lagrima otra vez. –

–Los días han pasado, te he traído un ramo de rosas azules, esa que tanto te gustaba. ¿Te acuerdas aquella vez que me diste una para una chica? –..rodó los ojos y suspiro algo enternecido- Sabias perfectamente lo que era, como sería y aun así me hiciste hacerlo…- apenas sus líneas de expresión comenzaban a calmarse, dejo el ramo sobre aquella lapida, una de color plomo, con grandes letras de oro en medio de ellas. Se sentó a los pies de esta y paso su palma abierta sintiendo la textura tosca.-

–Te he extrañado.. La verdad mis días han estado bastante lentos, a veces demasiado. He intentado comer bien, vivir bien y hasta reír de verdad. Hay días que se hace fácil, cuando no estoy solo. El resto de ellos, ya sabes, estar en casa, es como estar solo.. solo sin ti, ¿sabes que no debiste irte así verdad? .-negó varias veces con su rostro cubriéndose este con ambas manos mientras se calmaba un momento.- Esta bien, esta bien, no empezare otra vez, se que no puedes hacer nada.. ¿quién podría, no? Pero me haces falta, no sabes cuanto.. –

Juliet..-..susurro un rato después de quedarse en silencio- Prometo que la próxima vez que venga a verte, vendré aun mas hermoso –Se puso de pie y se giro lentamente con una sonrisa vacía en los labios- ¿Ves? Cada vez aprendo a hacerlo mejor, ya casi puedo escoger una tenida diaria..-Mentía, jamás le había importado verse bien, pero su madre siempre se preocupaba por el, por su apariencia, ella siempre decía “Si quieres se un hombre de bien, debes verte bien, vivir bien. Nadie, absolutamente nadie es más que tu, ni aun cuando lo sea, tu siempre primero que nadie Amour” Si, ella le decía Amour de cariño, ella y nadie más.

Todo con su madre era especial, todo tenia un significado, no había manera alguna que pudiera quitarla de su recuerdo, hasta cuando intentaba vestirse después de un baño, las palabras de su madre resonaban en su mente. Nunca se atrevió hablar de ello con nadie, nunca nadie a logrado verlo llorar alguna vez por ella. Era mejor así, era su dolor, era su amor, su vida, guardaba en su mente, en sus recuerdo y aun que hubiera querido compartirlo alguna vez, no existe persona en el mundo que pueda entender su dolor, eso lo sabia desde mucho antes de que la perdiera.

Te amo Juliet –..susurro se mordió el labio notando esa cristalina capa en sus pupilas cuando una lagrima rodo en sus mejillas.- Te amo y cada día lo haré más, espero que tu me esperes.. Tal vez no ahora, tal vez no el próximo mes, pero pronto, pronto estaremos juntos otra vez.. – ..se puso de pie e hizo una ligera reverencia antes de girarse y salir caminando, a paso lento, con ese dolor que solía durarle semanas, con noches llenas de malos sueños y ese vacío de tener que despertarse a media noche, llorando como un pequeño. Exacto, es difícil, saber exactamente que es lo que vive cada quien, no creía que su dolor fuera mas o menos que otro pero era tan suyo, que jamás pensaría en compartirlo, por que era lo que tocaba vivir y así lo seguiría haciendo.

Un simple français

–Nombre : Francis Amour Horts

– Edad : 23 años

–Residencia Actual: París

–Lugar de nacimiento: París , Francia

–Cumpleaños: 12 de Noviembre 1990

–Orientación sexual: Homosexual .

Nacido de una prostituta francesa y un hombre de bien, fue criado a duras penas por aquella mujer que daba su vida por el, desde pequeño, se volvió dueño de su propia vida cuando esta mujer que daba todo por el perdió la vida. Aun cuando jamás le ha faltado nada, la soledad lo llevo a recorrer cada lugar, cada situación, nunca fue de esos buenos chicos que no hacían nada. Se metía en problemas constantemente, gracias a la lectura constante y los libros de filosofía que de vez en cuando llegaban a la su puerta de regalo, secretamente, pudo aprender a contestar a sus mayores sin tapujos, olvidando su edad solo dejándose llevar por su criterio, los días en la escuela se volvían difíciles si a eso se le suma que en su ciudad las clases sociales estaban bien marcadas, aún que el mantenía en un lugar propio, una casa que no era nada que envidiar, su economía nunca fue la mejor; la vida se hacia cuesta arriba a ratos. Vestía sus jeans gastados y una que otra camiseta solo para ir a estudiar, no necesitaba grande lujos. Su actual cuenta bancaria no tiene nada que pueda hacerlo sentir inferior a nadie y el apartamento que recibió de su madre a los 18 en una herencia, es perfecta, ubicada en una de las pocas concurridas calles de la gran París. 

Después de estudiar un poco de fotografía aún que sin terminar completamente la carrera, se dedica a posar de vez en cuando para algunas revista como chico de segunda, nunca ha llegado a ser famoso, ya que cualquier cosa que le sirva para ganar algunos euros le va bien. Tal vez en algunas paginas esas de internet posando ropa interior o simplemente de extra en alguna foto de grandes aglomeraciones, nada fuera de particular, tal vez aprendió a vender su cuerpo como lo hizo su madre, pero para el es más un pasatiempo y un bien estar a futuro. El resto del tiempo dedica a sacar una que otra fotografía y a venderla si es posible, siempre se puede sacar algo de provecho de eso. 

Su pasatiempo no supera mas que estar sentado en uno de los sofás de su casa bebiendo algo de café, tal vez uno que otro cigarrillo y una buena música. Sus pensamientos solo son para el en personal y es poco lo que comparte para el resto, pero le gusta escribir realidades, ya que es bastante observador, a veces solo sale a caminar solo con su cámara, visitar algunos lugares, un café por la mañana, en esa cafetería que le hace recordar el hogar que alguna vez tuvo. También conocer alguna otra persona que se le acerca hablar, nada especial, y bueno también en su momentos de tranquilidad encontrar algo de broma a tanta cruda realidad que rodea a todo el mundo. 

Si intentas descubrir lo que es solo con mirarlo, simplemente no lo lograras. Si intentas pasar tiempo con el y conocerlo, tampoco vas a lograr conocerlo, tiene una y mil facetas, todo depende de lo que tenga enfrente de el, puede ser todo lo que te agrade en una persona o también todo lo que te desagrade en ella. El no se comporta de una manera simple solo para encajar contigo, solo hace lo que cree que esta bien, dentro de sus posibilidades. No necesitas ser mas de lo que eres, tampoco menos, solo ser tu. Es posible, que sea tan disperso como un par de moléculas en el espacio, pero también puede ser lo más leal que existe si sabes como ganarte su confianza, se ríe con facilidad pero no regala sonrisas y si quieres una opinión honesta, el la dirá sin dudar, directamente a los ojos y con toda tranquilidad. 

Tal vez, esconda un poco de si, siempre y todo ser humano lo hace, es solo que no vino a este mundo a buscar nada, solo a encontrar un poco mas de lo que ya sabe y sentir un poco mas de lo que siempre ha sentido, sabe que las mentiras son malas y que los engaños también, no tiene miedo de equivocarse pero es consciente de consecuencias. Así es Francis Amour, Que mas decir de el, el resto, es cuestión verlo…